Lo que se supone que deberías querer
- Por Placer

- 14 hours ago
- 2 min read
Llevo años sentada frente a personas que llegan a consulta con la misma frase disfrazada de mil formas distintas: "siento que algo está mal conmigo."
Y casi siempre, cuando empezamos a desenredar esa frase, no encontramos algo roto. Encontramos una lista. Una lista larguísima de cosas que "deberían" sentir, querer, disfrutar, desear, tolerar, aguantar, evitar. Deberías querer sexo tres veces por semana. Deberías estar cómoda con tu cuerpo. Deberías haber superado ya eso que te pasó. Deberías disfrutar esto de cierta forma, con cierta intensidad, en cierto orden.
Nadie nos preguntó si de verdad queríamos esa lista. Simplemente la heredamos.
Y aquí va lo que he aprendido, después de años acompañando procesos: la mayoría de la gente no sufre por lo que realmente es o quiere. Sufre por la distancia entre eso y lo que "debería" ser.
Esa distancia tiene nombre: expectativa. Y es agotadora. Es el ruido de fondo que no nos deja escuchar lo que en verdad sentimos, porque estamos demasiado ocupados midiéndonos contra un estándar que ni siquiera elegimos.
¿De dónde viene esto?
No aparece de la nada. Se construye desde la infancia en lo que vimos, en lo que se premiaba, en lo que se castigaba, en silencio o en voz alta. Y se refuerza después con pareja, con redes sociales, con la cultura, con la idea de "normalidad" que nadie define pero todos sienten que deben cumplir.
Trabajar con esto no es "arreglar" a nadie. No hay nada roto que arreglar. Es más bien un proceso de tomar responsabilidad: reconocer el patrón, entender de dónde viene, y decidir con conciencia, no por inercia qué de eso es realmente tuyo y qué es prestado.
¿Y por qué esto pesa tanto en el terreno del placer?
Porque ahí, quizás más que en ningún otro lado, cargamos expectativas ajenas. De género. De pareja. De lo que "debería" sentirse el deseo, el cuerpo, la intimidad. Y cuando el placer se vive desde el "debería" en lugar de desde el "soy" o el "quiero", deja de ser placer. Se vuelve otra tarea pendiente, otra forma de rendir examen.
Lo que a mí me interesa en consulta, en este espacio, en todo lo que voy a compartir aquí es justo eso: ayudarte a soltar la lista prestada y volver a lo que es tuyo de verdad. No para llegar a una versión "correcta" de ti. Para llegar, simplemente, a ti.
Si esto te resuena, si sientes que llevas tiempo midiéndote contra algo que ni siquiera elegiste, aquí vamos a seguir hablando de esto. Sin fórmulas mágicas, sin checklist de lo que "deberías" hacer distinto.
Solo la conversación honesta que mereces tener contigo mism@.

Comments